El programa de actividades incluye ofrendas florales, actos culturales, seminarios y conferencias en el Gran Santo Domingo y otras provincias, así como la denominada «Marcha por la autodeterminación» el domingo 27 de abril.
En un comunicado, el portavoz del comité organizador, Narciso Isa Conde, señaló que «los principios democráticos, el rescate de la independencia nacional y las transformaciones sociales plasmadas en la Constitución de 1963, así como el poder democrático-popular forjado por los comandos constitucionalistas creados en el curso de la insurrección cívico-militar de abril 1965, fueron violentamente obstruidos por la brutal invasión militar estadounidense».
«Las nefastas consecuencias de esa intervención militar contrarrevolucionaria, todavía imperantes, han anulado la soberanía del país e impedido la autodeterminación de nuestro pueblo y la construcción de una verdadera democracia política, económica, social y cultural», sostuvo.
El 24 de abril de 1965, un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas dominicanas depuso al gobierno de facto del Consejo de Estado, en el poder desde 1963 cuando un golpe de Estado derrocó al entonces presidente Juan Bosch.
Bosch, quien era tildado de comunista por distintos sectores, fue el primer gobernante elegido democráticamente en el país tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo, quien gobernó con mano de hierro entre 1930 y 1961.
Tras producirse los enfrentamientos de los primeros días que dieron el triunfo a los constitucionalistas, el entonces presidente estadounidense, Lyndon B. Johnson, ordenó el 28 de abril el desembarco en el país de 42.000 marines que impidieron la expansión de la revuelta.
Entre 6.000 y 8.000 personas murieron a manos de los marines de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, según distintos datos.
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